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Meditación Budista En Casa Flor de Loto

Guía para aprender meditación budista.

Bienvenido a Amarse Siempre en Casa Flor de Loto. Nuestra misión es que el mundo se beneficie y, por ello, promovemos la atención consciente y la compasión a través de la práctica de la meditación.

Poco a poco, iremos expandiendo el material que ponemos a tu disposición, para que lo puedas leer en español.

La meditación te puede ayudar a desarrollar calma y tranquilidad, a reducir el estrés y a vivir con más riqueza y profundidad.

Te ofrecemos información sobre prácticas de meditación y ejercicios en los que puedes trabajar a tu propio ritmo.

Prácticas de meditación

Nada Fuera de tu Mente

La Postura

No sólo es importante poder sentarse cómodo para la meditación; también la forma en que acomodamos el cuerpo tiene un profundo efecto en las emociones y los estados mentales que experimentamos.

Algo tan sutil como el ángulo en que pones tu barbilla afecta la manera en que se activan tu mente y tus sentimientos.

En esta sección explicaremos la postura efectiva del cuerpo para la meditación.

1. La postura en la meditación

Lo primero que tenemos que aprender es la mejor manera de sentarnos.Hay dos principios importantes que debemos tener en mente al buscar una postura adecuada para meditar.

  • La postura debe permitir que te relajes y estés cómodo.
  • La postura debe permitir que te mantengas alerta y atento.

Son dos principios vitales. Si estás incómodo, no podrás meditar. Si no te puedes relajar, no podrás disfrutar de la meditación y, muy importante, no podrás dejar ir los conflictos emocionales subyacentes que provocan tensiones físicas.

Al leer esto, quizá pienses que sería mejor meditar acostado. ¡Mala idea! Si te acuestas para meditar, en el mejor de los casos, tu mente se obnubilará y es posible que te quedes dormido. Si has tomado alguna clase de yoga y, al final, has hecho savasana (la postura del cadáver), ésa en la que te acuestas en el piso y te relajas, habrás notado que una tercera parte de la gente comienza a roncar a los cinco minutos.

Así que olvídalo. La mejor manera de combinar efectivamente la relajación y la atención es estar sentado. No tienes que sentarte con las piernas cruzadas, ni siquiera tienes que sentarte en el piso.

Sentarte derecho te permite abrir el pecho, para que puedas respirar con libertad y esto, a su vez, te ayuda a desarrollar y mantener un estado de atención consciente alerta, pero relajado.

Te mostraremos cómo adoptar una postura efectiva de tres maneras: sentado en una silla, sentado en un cojín o un banquito y sentado con las piernas cruzadas. Todas estas posturas son buenas. Lo importante es encontrar la que te resulte cómoda.

Recuerda: puede ser que te parezca elegante sentarte con las piernas cruzadas pero, si no tienes la flexibilidad para eso, sencillamente vas a sufrir. Sé bueno contigo mismo. Elige una postura que te acomode.

2. Elementos de la buena postura

Hay muchos modos de sentarse a meditar. Puede ser en silla, cojín, banquito; y con las piernas cruzadas en diversas maneras, desde la sencilla postura del sastre hasta el loto completo.

Insistiré en que es necesario encontrar la postura que te resulte más cómoda. Escucha a tu cuerpo. La incomodidad te distraerá de la meditación y es, asimismo, un modo en que el cuerpo te dice que algo anda mal (aunque hay que aprender a distinguir la incomodidad del estiramiento de la incomodidad del dolor dañino, cosa que quizá ya puedas hacer, pero volveremos a este punto más adelante).

En otras secciones veremos algunos errores comunes en la postura pero, por ahora, esto es lo que debes recordar cuando te acomodes para estar relajado y atento:

1. Tu columna vertebral debe estar derecha, siguiendo su tendencia natural a ahuecarse ligeramente en la zona lumbar. No debes estar muy inclinado hacia delante ni tener una exagerada curvatura en tu columna baja.

2. Tu columna debe estar relajada.

3. Tus hombros tienen que estar relajados y ligeramente hacia atrás y hacia abajo, ayudando a que el pecho se abra y que la respiración sea natural y no se constriña.

4. Tus manos deben estar apoyadas, ya sea sobre un cojín o en tu regazo, para que los brazos puedan relajarse.

5. La cabeza tiene que estar equilibrada, sin esfuerzo, sobre tu columna, con la barbilla ligeramente recogida. La nuca debe estar relajada, alargada y abierta.

6. Tu cara tiene que estar relajada, suavizando el ceño. Tus ojos relajados, igual que la quijada y la lengua. Ésta toca la parte trasera de los incisivos superiores.

Enseguida, veremos las formas más comunes en que te puedes sentar. Empezaremos con la más fácil y luego veremos algunos errores frecuentes en la postura y cómo corregirlos.

3. Sentado en una silla

Comenzaremos con las posturas más sencillas. Algo que normalmente noto en los principiantes es un deseo de acomodarse en una postura que les cuesta mucho trabajo. Por supuesto, el resultado es incomodidad, distracción y hasta lesiones. Hay que ser gentil consigo mismo.

Puedes meditar perfectamente en una silla del comedor o de tu oficina. Para ajustarla, sólo tienes que elevar sus patas traseras unos cuatro centímetros. Esto le dará una inclinación hacia delante, que te permitirá sentarte derecho sin mantener rígida la espalda y sin que tengas que recargarte en el respaldo. Para ello, puedes usar algunas tablas o libros.

Es posible que el meditador en esta imagen necesite elevar las patas traseras de la silla otro centímetro y medio, de modo que pueda sentarse más derecho.

Cuando medito sentado, me gusta que sólo la base de mi columna toque el respaldo de la silla. Es mejor no recargarse en ella; pienso que esto da lugar a un bajo rendimiento. Pon las manos en tus muslos, con las palmas hacia abajo. Si puedes, coloca los pies completamente apoyados en el piso. Si tus piernas son muy largas o muy cortas en comparación con tu silla, quizá esto no sea posible. Si tus pies no llegan al piso busca algo para apoyarlos (podría ser una cobija doblada). Si tus piernas son muy largas para la silla será mejor que busques otra o que pongas un cojín en el asiento, para estar más elevado.

Algunas sillas de oficina son perfectas para meditar. Acomódala de manera que quede ligeramente inclinada hacia delante. Revisa que el respaldo haga apenas contacto con tu espalda baja. Ajusta la altura para que tus pies descansen completamente en el piso.